
Los movimientos sociales cumplen con una jornada nacional de protesta contra las políticas de ajuste del gobierno nacional y reclaman una actualización del ex Programa Potenciar Trabajo, la restitución de los beneficios dados de baja, y también la entrega de alimentos a miles de comedores y merenderos barriales de todo el país.
Esta mañana intentaron movilizarse a la Residencia Presidencial de Olivos, pero las fuerzas federales lo impidieron y en un momento avanzaron sobre la gente provocando que varias personas terminaran descompuestas.
El dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, contó en rueda de prensa que iban a liberar el carril mano a la capital federal pero “empujaron, golpearon gente, y ahora tenes a una persona ahí tirada en el piso. No sé para qué ponen un mediador si después no media nada”.
“Nos pidieron la mano a capital. Le dijimos que sí, danos un segundo que liberamos. Sin esperar, voltearon a toda la gente que estaba ahí entre ellas a la señora que está tirada ahora ahí”, criticó.
También criticó el operativo de seguridad dispuesto por la ministra Patricia Bullrich: “Es una vergüenza el operativo. Acá no hay asesinos, criminales, acá hay gente que tiene hambre, necesidad y que está haciendo un reclamo que tiene derecho a hacerlo. Entonces, es una barbaridad”.
Por último avisó que permanecerán en el lugar hasta que las organizaciones dispongan la retirada. “No tenemos ninguna intención de que nos repriman ni de que haya un incidente como el que hubo recién”.
Al cierre de esta edición una mujer era asistida por las convulsiones provocadas tras el avance de las fuerzas federales sobre los manifestantes que intentaban llegar a la Quinta de Olivos.
