Jueves 10 de Noviembre del 2016 - CABA

Habitantes y vecinos del “Elefante Blanco” exigen participar en la decisión sobre su destino

El gobierno porteño anunció que este edifico de Ciudad Oculta será la próxima sede de un ministerio, pero “con nosotros no vino a hablar nadie”, dicen los vecinos. Proponen una Mesa de Trabajo que planifique un Plan de Viviendas, y advierten que sería “muy difícil” que cualquier obra avance sin el consenso del barrio.

La semana pasada se dio a conocer, por diversos medios de circulación nacional, un plan del gobierno encabezado por Horacio Rodríguez Larreta para construir la nueva sede del Ministerio de Desarrollo Humano de la Ciudad de Buenos Aires en el frustrado «hospital más grande de América Latina» que soñó el gobierno de Juan Domingo Perón en 1948 y quedó inconcluso con el golpe de 1955: el «Elefante Blanco» (también conocido entre los vecinos como «El Hospitalito») emplazado en el barrio de Villa Lugano dentro de Ciudad Oculta.

La información dio cuenta de una avanzada planificación con presupuesto de $ 580 millones de pesos y próximos llamados a licitación para estudios estructurales de demolición y obra. El único problema, dicen vecinos y vecinas de esta gigantesca mole de 14 pisos, dentro y en torno de la cual hay familias, comercios, comedores, merenderos, galpones, talleres, un jardín maternal y una radio comunitaria, es que nadie vino a consultarlos al respecto.

Juan Núñez es referente de la FM comunitaria «La Milagrosa», integrante de FARCO, cuyos estudios están pegados al Elefante, y la antena emplazada en el mismo, lo que hace evidente hasta qué punto estarían afectados por el proyecto. Sin embargo, asegura «ni del gobierno de la Ciudad, ni la ministra ni nadie, aparecieron en el lugar a hablar sobre lo que se quiere construir en este lugar», o a interesarse «por la situación de los vecinos, las organizaciones sociales, los comedores, los comercios, que funcionan en el perímetro de la manzana 27 bis que es donde está instalado el edificio».  

En consecuencia, apenas conocida la información, los habitantes del lugar reclaman ser parte del debate y de las decisiones, y avanzan en una propuesta para lograrlo: «lo que proponemos los vecinos, las organizaciones, la radio, los comedores, es armar una Mesa de Trabajo integrada por todos, y que ese espacio en conjunto con una arquitecta y con la Defensoría de la Ciudad y el CELS pueda elaborar un proyecto alternativo y presentárselo a la ministra de Desarrollo».

Para Núñez, lo central es lograr «un Plan de Viviendas acorde a la necesidad de cada familia, y que también contemple a los vecinos que en muchos casos tienen su trabajo cotidiano en su casa, como los kioskos, la verdulería, los almacenes, el depósito de cartones de la cooperativa de trabajo, el bombero, el lavadero… que todos mantengan su espacio. Un Plan Integral que no solamente sean viviendas sino que también garantice que la gente no se quede sin su lugar de trabajo, la radio, el comedor, los merenderos«.

 

«Que no nos vengan a dar dos mangos»

Hasta ahora, lo que trasciende de los planes oficiales parece estar muy lejos de esa idea. «La última novedad», relata Juan «es que estarían ofreciendo alrededor de 200 mil pesos a cada vecino para que se vayan. Está la decisión política tomada de que no se van a construir viviendas para la gente, y eso significa que se va a generar un problema en la negociación. Los vecinos no están dispuestos a recibir esa suma porque no es suficiente para comprar nada en el barrio». 

Por lo tanto, «si la ministra no se sienta a trabajar en conjunto con los vecinos en esta Mesa va a ser difícil resolver esta situación». Y no hay mucho tiempo: «según tenemos entendido por versiones extraoficiales, porque hasta ahora no hablamos con nadie, es que para julio del año que viene las obras tendrían que estar comenzando a pleno para llegar a 2019 con el Ministerio funcionando en el Elefante Blanco«.

«A la gente la beneficiaría si le dan una casa digna, que no nos vengan a dar dos mangos», advierte María, también vecina del barrio, que tiene presente lo sucedido con muchas familias que salieron del edificio en el marco de un plan pero «hoy siguen alrededor del Elefante blanco y viviendo en malas condiciones».

«Por otro lado sería bueno que saquen a la gente por el tema de las ratas y del dengue que este año fue un caos, pero queremos que se sienten a hablar y den una respuesta. Porque hablan en los medios, hablan en todos lados, pero a nosotros no nos dicen nada». 

Más Noticias