Las demandas tienen que ver con la disolución de líneas de trabajo estratégicas que dejan a trabajadores y trabajadoras en una situación muy compleja como organismo y afectan seriamente el entramado productivo nacional y los derechos de la población a consumir productos de calidad.
La última novedad fue la disolución del SAC, del Servicio Argentino de Calibraciones y Mediciones, lo cual es un golpe para la industria y para la tarea que el INTI realiza históricamente en términos de mejorar la calidad de las mediciones.
«Queríamos visibilizar, por supuesto, la demanda salarial. Llevamos dos años, los trabajadores y las trabajadoras del Estado, con los salarios congelados, con paritarias por debajo de la inflación. Se acerca diciembre, siempre esta cuestión se siente mucho más duro», aseguró Giselle Santana, integrante de la Asamblea Multisectorial del Instituto Nacional de Tecnología Industrial y trabajadora del Departamento de Calidad de las Mediciones del ente.

