Escuchá/Descargá el reporte de Maitén Cañicul desde la FM Che.
Según señalaron en su comunicado, la medida tiene como objetivo que YPF y el gobierno de Neuquén “asuman que toda actividad hidrocarburífera se hace en pleno territorio comunitario”.
De acuerdo a la Confederación Mapuche de Neuquén, la empresa respondió enviando a su escribano para advertir que el cierre constituiría un delito. Frente a esto, las autoridades mapuche explicaron que “no se puede considerar delito organizar u ordenar lo que ocurre al interior de su territorio comunitario”.
El comunicado denuncia también una situación de creciente tensión: las autoridades comunitarias afirman encontrarse “amenazadas por cientos de maquinarias que quieren ingresar a la fuerza y generan angustia a la vida comunitaria”. Indicaron que, pese a reiteradas advertencias, ni YPF ni el gobierno provincial reconocen los daños ambientales y territoriales acumulados durante décadas de explotación.
Finalmente, informaron que ya han presentado ante el Poder Judicial los elementos que fundamentan su accionar y solicitaron que la justicia actúe con base en el “marco de derecho que protege la vida comunitaria y el ambiente”, advirtiendo que esperan una respuesta que no sea funcional a los intereses de las petroleras.


