
El oficialimo y sus aliados dieron sanción definitiva a la reforma de la Ley de Glaciares. Esto permite la actividad minera en los glaciares y el ambiente periglaciar y le asigna el criterio de protección de los ecosistemas a las provincias.
Hasta hoy, ese registro estaba a cargo de los científicos del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, que realizan un inventario a nivel nacional de dichos territorios.
Gabriel Bornoroni de La Libertad Avanza dijo que el proyecto favorece el federalismo: «Históricamente, las provincias, yo que soy cordobés, le pedimos a la nación y le pedimos a Buenos Aires, que se establezca y que funcione el federalismo, constantemente lo estamos pidiendo. Bueno, ahora vino alguien, como el presidente Milei y nos trajo el federalismo, nos trae de vuelta la posibilidad de que nosotros seamos los dueños de nuestra tierra».
Por su parte, Juan Grabois de Unión por la Patria, apuntó contra la reforma: «Es una ley envenenada, porque mienten cuando dicen que la minería en glaciares no envenena, van a envenenar el agua. Esta ley es equivalente a poner a Yiya Murano en el tanque de agua de tu casa, le van a poner cianuro a los pibes y a las pibas. Nos están embargando, no solamente hipoteca sus casas Adorni, ustedes hipotecan el futuro de la patria».
Adeás, Miriam Bregman del Frente de Izquierda, denuncó que representantes de provincias han sido comprados a partir de la distribución del Aporte al Tesoro Nacional, e interpeló directamente a Luis Petri, diputado nacional por la provincia de Mendoza: «Usted estaba en contra, Petri, ¿cómo cambian las cosas, no? A los manifestantes afuera los quieren doblegar a fuerza de represión, a los gobernadores los cooptan a fuerza de ATN, dicen que han repartido ATN y apretado a todo el mundo, y otros como usted aparecen de ser defensores del ambiente a presidir una sesión donde se destruye algo tan valioso como los glaciares y los periglaciares», y finalizó: «Estamos ante una nueva ofensiva colonial, reprimarizadora de la economía, un verdadero proyecto de saqueo».
Mientras se realizaba la sesión por la reforma de la Ley de Glaciares, afuera del Congreso se realizó una movilización en contra del proyecto que fue respondida con represión y detenciones. Uno de los detenidos y más tarde liberados fue el abogado de derechos humanos Gastón Santamerina de la Asociación contra la Violencia Institucional.
