La presidenta de la comisión, la diputada socialista Mónica Fein, expresó: «Esta comisión en ejercicio de sus competencias procede a efectuar las siguientes recomendaciones como medidas que busquen prevenir futuros casos. Primero, establecer criterios de idoneidad y antecedentes para los titulares y responsables técnicos de los laboratorios de producción de derivados de opioides y o fentanilo».
En segundo lugar «fortalecer los controles sobre las transferencias comerciales de laboratorios que adquieren monografía, habilitaciones o licencias para la elaboración de inyectables de drogas exigibles de trazabilidad para uso hospitalario».
Y tercero, «implementar un esquema de auditorías de buenas prácticas de manufactura basado en un escalonamiento proporcional al tamaño, nivel de riesgo y capacidad operativa de los laboratorios, debiendo la autoridad de aplicación garantizar su cumplimiento, publicar los avances y reportar regularmente el estado de ejecución del plan anual de inspecciones», explicó la legisladora.
El diputado del Frente de Izquierda Cristian Castillo volvió apuntar a la falta de controles del estado y criticó el accionar del ministro de Salud Mario Lugones: «Nos parece que en las recomendaciones hay que incluir también el llamado a una interpelación al Ministro de Salud, porque él tiene que dar explicaciones. Insisto, no llamó ni siquiera una reunión de emergencia del COFESA para tratar el tema con la cantidad de muertos que existieron y creemos que esas responsabilidades tienen que estar claramente establecidas en lo que ocurrió».
Y agregó: «Si hubiesen actuado distinto el Ministerio de Salud y la ANMAT, aún actuando como actuó dolosamente, criminalmente, el laboratorio, esto no hubiese ocurrido y creemos que esa responsabilidad hay que marcarla con toda claridad o por lo menos».
En representación de los familiares Alejandro Ayala dijo que fueron víctimas de un estado ausente: «Tengan en cuenta de que acá se está hablando del derecho fundamental de la salud, algo que no hay que negociarlo en ninguna persona. Le tocaron a estos pibes, a estos padres de familia, a estas madres, hermanos, hermanas. Nos podría haber tocado a todos nosotros, a cualquiera que hubiese transitado en ese proceso».
Y finalizó: «Nosotros hoy estamos sentados acá, desde Rosario, desde La Plata. No somos víctimas del fentanilo, somos víctimas de un Estado ausente. Porque nosotros tendríamos que estar, tal vez, cumpliendo nuestro rol como ciudadanos».

