
Trabajadores y empresarios industriales plantearon en la Cámara de Diputados la grave situación que atraviesa el sector por las políticas del gobierno. Fue desde esta mañana en la comisión de Economía presidida por la diputada de Unión por la Patria Julia Strada.
Allí estuvieron presentes trabajadores de fábricas como John Foos y Fate de la Provincia de Buenos Aires, Lácteos Verónica y Acíndar de Santa Fe, Neva Electrodomésticos de Catamarca y Aires del Sur de Tierra del Fuego.
Entre los empresarios se expresaron los dueños de Mood Alfajores de Chaco y de Peabody , Cervería Porlander, Laminación Paulista y Textil Galfione de la Provincia de Buenos Aires.
Fernando Perez, trabajador de la fábrica de zapatillas John Foos de la localidad bonaerense de Beccar contó que todo se vino abajo cuando asumió el actual gobierno: «Se iba a invertir un millón de dólares en maquinaria, las perspectivas eran buenas. Cuando cambió el gobierno a fines del 2023, toda la proyección se vino abajo. Nos sacaron la protección que teníamos, que era ante las importaciones, la lucha desleal contra los productos asiáticos».
Además comentó que «se sacaban los aranceles, el famoso pasillo rojo de la aduana. Entonces la empresa tomó la decisión de también importar y hacer un mix entre la importación, lo ensamblado acá y lo fabricado con la producción nacional. Lo que llevó a esto a despedir gente con acuerdos voluntarios, ya se hizo un solo turno».
Este año, en 2026, la empresa anunció que la fábrica va a presentar convocatoria de acreedores y la posible quiebra. De esta manera ofrecen a partir del artículo 241, un acuerdo voluntario, que trabajadoras y trabajadores sostienen «son despidos encubiertos». Ofreciendo solo el 60% de la indemnización, para gente que trabaja hace 24 y hasta 32 años.
Desde el lado empresarial el representante de la Unión de Industriales del Norte Grande Aldo Kastón, advirtió que el sector está en emergencia: «Venimos a declarar al sector industrial en estado de emergencia. La industria argentina, y en particular la radicada en el Norte Grande, se encuentra inmersa en un proceso de marcado deterioro. Las empresas enfrentan no sólo una sostenida contracción en sus niveles de actividad, sino también en numerosos casos un escenario crítico que compromete su continuidad operativa y con ella miles de puestos de trabajo».
Además, Kastón detalló que «La industria argentina no soporta más la presión del ARCA porque si no nos fundimos por la falta de mercado interno, que es lo que en realidad está deteriorando todo, detrás vienen los problemas que se generan con los empleados que lógicamente tienen todo el derecho de reclamar su situación. Si no nos fundimos por eso, detrás viene el ARCA y nos ejecuta».
