Escuchá el reporte de Hernán Agustini desde el Instituto de Cultura Popular
En medio de las voces monocordes que insisten en instalar la idea de que la agricultura sólo puede ser rentable y practicable mediante semillas modificadas genéticamente y el uso de una batería de de químicos para combatir la malezas, en el norte santafesino, en una pequeña comunidad llamada Campo Ubajó, se plantea una alternativa. Desde el 2002, la familia de David Paulín, un ingeniero agrónomo de 28 años cultiva girasol y lino de manera orgánica. Según explica, «es una producción sustentable, producir sano sin ningún químico. Se hace control de maleza y todas las plagas sin el uso de productos químicos».
[reproductoraudio mp3=https://archive.org/download/ReporteDeINCUPOParaFARCO090615/Reporte%20de%20INCUPO%20para%20FARCO%20c1.mp3 ogg=https://archive.org/download/ReporteDeINCUPOParaFARCO090615/Reporte%20de%20INCUPO%20para%20FARCO%20c1.ogg]
La clave de producir sin químicos es pensar a la agroecología como un sistema que combina agricultura y ganadería en una misma unidad productiva. «La agricultaura convencional se dejó y se achicaron la (cantidad de) hectáreas; si vos tuvieras que vivir con todo lo que hacemos con 50 o 60 hectáreas de cultivo obviamente que no se puede, pero la ganadería sería un complemento».
[reproductoraudio mp3=https://archive.org/download/ReporteDeINCUPOParaFARCO090615/Reporte%20de%20INCUPO%20para%20FARCO%20c2.mp3 ogg=https://archive.org/download/ReporteDeINCUPOParaFARCO090615/Reporte%20de%20INCUPO%20para%20FARCO%20c2.ogg]
El cambio en el modelo productivo es posible y, para David Paulín, la clave está en convencerse de que se puede vivir y comer mejor: «Es una forma que uno tiene de vivir y que cualquiera puede realizar: vivir más sano y que la gente elija consumir los productos que son más sanos».

