Verónica Quiroga, referente del Movimiento Evita, denunció el agravamiento de la crisis social en los barrios populares de Mendoza, en un contexto de recortes estatales, creciente pobreza e incremento de la violencia.
Quiroga trazó un panorama desolador: los comedores y merenderos populares, que antes recibían alimentos por parte del Estado, ya no cuentan con ese apoyo, llevando a un aumento de la demanda y una sobrecarga para las mujeres que están atrás de estos proyectos. “Donde antes iban 50 niños, hoy hay 100, y no tenemos cómo responder”, explicó en diálogo con Radio La Mosquitera.
“El Estado se retiró de los barrios, pero el lugar no queda vacío: lo ocupa el narcotráfico”, alertó.
La dirigente criticó con dureza al gobierno nacional, al que acusó de aplicar una política de “crueldad planificada”, dejando sin asistencia a los sectores más vulnerables. Afirmó que eliminaron y congelaron programas claves como Potenciar Trabajo, el Programa Acompañar y fondos para atención en salud mental, discapacidad y políticas de género.
En ese sentido, señaló que las mujeres siguen sosteniendo los territorios con solidaridad y organización comunitaria, a pesar de la precarización creciente. También advirtió sobre la falta de oportunidades para jóvenes: “Muchos pibes ya no tienen proyecto de vida. Nos están cerrando las puertas y las ventanas. Lo poco que teníamos para resistir, hoy ya no está”, señaló.
Además, remarcó que el discurso oficial no disimula sus intenciones. “El presidente dijo que venía a destruir el Estado desde adentro, y lo está cumpliendo. Está cumpliendo su plan, y a pasos agigantados. Solos no hacemos nada. Tenemos que actuar en comunidad para cambiar esta realidad”.
