
Se cumplen hoy 6 meses del cierre de FATE y de la ocupación pacífica que iniciaron sus trabajadores. El 18 de febrero la planta ubicada en el partido bonaerense de San Fernando amaneció con su entrada cerrada con cadenas y un mensaje de la empresa anunciando el cierre y el pago de las indemnizaciones para sus 920 trabajadores.
Con el apoyo del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) se inició en ese momento una permanencia pacífica en defensa de los puestos de trabajo y por la reapertura de la planta que continúa. FATE es la única fábrica de neumáticos para camiones y colectivos del país.
En declaraciones a Informativo FARCO, el secretario general del sindicato Alejandro Crespo aseguró que la planta está lista para volver a producir: «La planta está lista para arrancar, está llena de materia prima, puede trabajar hasta un año sin comprar absolutamente nada, tiene el personal para hacerlo, las disposiciones están todas generadas para que eso suceda, lo que hace falta es que tengamos la voluntad política y la intervención necesaria para que esto se revierta».
El dueño de FATE es Javier Madanes Quintanilla, uno de los hombres más ricos del país, dueño también de la empresa Aluar, la mayor planta de producción de aluminio de Argentina. Crespo aseguró que la decisión fue por una disputa con el gobierno por el ingreso de aluminio desde China: «Está cerrada por una pelea política entre el empresario Quintanilla y el gobierno de Milei. No solo miles de trabajadores que se afectan a su empleo en forma directa, sino todo lo que es el pueblo argentino que pierde un hecho estratégico como es la fabricación de neumáticos para camiones colectivos».
Cabe destacar, que trabajadores y trabajadoras de FATE impulsan un proyecto de ley para que el estado de la provincia de Buenos Aires se haga cargo temporariamente de la planta para ponerla a producir. Para este martes 18 de agosto está prevista una conferencia de prensa en la puerta de la planta, con la participación de dirigentes de las centrales sindicales, gremios y organizaciones sociales y de jubilados.
Por último, el secretario general del SUTNA afirmó que «poner en funcionamiento la fábrica, sería una gran victoria para toda la clase obrera”.
