
Escuchá/Descargá el reporte de Daniela Nievas desde Radio Tierra Campesina.
En las escuelas albergues de las comunidades campesinas del norte de la provincia de Mendoza, garantizar el derecho a una educación de calidad sigue siendo un desafío cotidiano. La falta de transporte, las largas distancias y los bajos salarios, hacen que muchos cargos docentes especializados queden vacantes durante meses, afectando especialmente a estudiantes de zonas
rurales.
Esteban Córdoba, director de la escuela primaria Lagunas del Rosario, contó cómo algunas suplencias superaron los 80 llamados sin lograr ser cubiertas: «Las distancias hacen que sea y la falta de transporte público hace que sea muy caro para los docentes cumplir con esa responsabilidad, preferentemente los profesores no lo toman porque es algo que no van a poder sostener, porque tendrán que pagar para poder ir a trabajar».
Ante esa situación, las escuelas buscan alternativas para que ningún estudiante se quede sin clases. Sin embargo, muchas veces los espacios son cubiertos por docentes que tienen conocimientos afines, pero no el título específico para esas materias.
El director de la escuela sostiene que el problema existe desde hace casi veinte años: «Desde el 2006-2007 que sucede. Los fondos del comedor son suficientes, los fondos fijos para la limpieza también son suficientes, podemos tener los matafuegos en condición, entonces las medidas de seguridad están, la escuela dota de buena conexión de conectividad a internet, esto ha mejorado, pero claro, los sueldos docentes son los que no han mejorado».
Pero que las dificultades para sostener el trabajo docente en zonas rurales se profundizaron con el deterioro salarial y la imposibilidad de cubrir los costos de traslado. Mientras las comunidades educativas sostienen la enseñanza con recursos propios y mucho esfuerzo, el acceso a docentes especializados sigue siendo una deuda para las escuelas rurales de la provincia.
