
El gobierno fue acusado ante Comisión Interamericana de Derechos Humanos por las graves violaciones a los derechos laborales incluidas en la reforma laboral. Fue en una audiencia convocada por el organismo internacional en Washington ante una denuncia del Frente de Sindicatos Unidos, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires y el Centro de Estudios Legales y Sociales.
El dirigente de la Asociación Trabajadores del Estado, Rodolfo Aguiar, expresó en su exposición: «La reforma laboral aprobada implica la destrucción del derecho social en Argentina. No exageramos, se elimina su razón de ser, su sentido protectorio. El compromiso de legislar sólo de manera progresiva ha sido vulnerado».
Además, agregó que «la nueva legislación es regresiva de comienzo a fin. Bajo el título de la modernización laboral estamos en rigor ante un retroceso al siglo XIX. Al eliminar las protecciones específicas, como la indemnización agravada por despido, el Poder Ejecutivo ha despojado a los redactores, reporteros y editores de su principal escudo de autonomía».
El gobierno nacional justificó la reforma laboral y dijo que reafirma el compromiso de nuestro país con la promoción y protección de los derechos laborales y sindicales. Así lo expresaba ante la CIDH el subsecretario de Derechos Humanos Leonardo Szuchet: «Las modificaciones legislativas que motivaron el pedido de esta audiencia fueron adoptadas en el marco de un proceso de reforma orientado a afrontar desafíos estructurales del mercado de trabajo argentino. Entre ellos, los elevados niveles de informalidad y rigiosidad, así como las dificultades para generar empleo formal».
Y desde la CIDH el comisionado José Luis Caballero de México advirtió sobre otros antecedentes del actual gobierno argentino y sobre el contraste entre lo que dicen los tratados internacionales y lo que pasa en el país: «Vimos con mucha preocupación lo que estaba pasando en torno a la marcha de los jubilados sobre derechos de expresión, reunión y asociación, y luego esta ley, que entiendo que ya está plenamente en vigor, aunque hay artículos, me dirán, que están como secuencialmente puestos para que entre en vigor en los años próximos».
