
Escuchar/Descargar reporte de Una Radio Muchas Voces de Capilla del Monte, Córdoba
Beatriz Rojas es dueña de una de las 1500 librerías de todo el país que están “en estado de alerta” frente el proyecto del gobierno nacional de derogar la Ley del Libro. La desregulación de precios que sobrevendría si esto prospera, asegura, no abaratará los costos para los lectores sino que concentrará la oferta y desplazará a las librerías de barrio.
El anteproyecto de derogación de la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera (conocida como “Ley del Libro”) que impulsa el Ministerio de Desregulación a cargo de Federico Sturzenegger, viene sumando rechazos desde todos los sectores del mundo editorial. Desde un pronunciamiento conjunto firmado por entidades nacionales como la Cámara Argentina del Libro, la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines y la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), hasta editoriales autogestivas se pronunciaron de forma unánime en este sentido.

Entrevistada por Una Radio Mucha Voces de Capilla del Monte, Rojas desarrolló las razones que tienen para oponerse las pequeñas librerías como la que ella gestiona en esta localidad cordobesa. Con la legislación actual “los precios que manejamos en Capilla del Monte son los mismos que vas a encontrar en la ciudad de Córdoba, en Buenos Aires y en las cadenas que respetan la ley”, ejemplificó, lo que permite que los pequeños comercios puedan participar en el mercado en igualdad de condiciones con los grandes.
Esto a su vez facilita “la posibilidad de exhibición tanto de autores como editores independientes, a diferencia lo que sucede en cadenas o en librerías de determinado perfil, donde solamente vas a encontrar los best seller o los más vendidos”. Si esta iniciativa avanza y cierran librerías, “al lector también lo limita en cuanto a la oferta” ya que en un mercado concentrado “te van a ofrecer lo que más se vende”.
Frente al argumento oficial de que con esta medida los libros podrían bajar de precio, Rojas señaló que por el contrario, la ley actual es lo que pone frenos a la concentración y arbitrariedad a la hora de fijar los precios por los grandes editores. La ley actual además exime a los libros del IVA, por lo que su derogación también conlleva el riesgo de que “se traslade este impuesto al precio del libro”, advirtió, ejemplificando con el caso de Chile donde la desregulación trajo esta consecuencia.
