
El arzobispo de Buenos Aires Jorge García Cuerva criticó duramente el megaoperativo del gobierno porteño contra las villas de la ciudad.
El referente católico compartió una misa en la Villa 31 a pocos días del ingreso simultáneo de unos 1500 policías que con la excusa garantizar más seguridad ingresaron violentamente a los barrios más humildes, realizaron allanamiento ilegales, maltrataron a trabajadores y adolescentes y realizaron 27 detenciones.
García Cuerva criticó especialmente el nombre que se le dio al operativo ordenado por el jefe de gobierno porteño: Tormenta Negra. «Tormenta Negra se llama el narcotráfico, Tormenta Negra se llama la falta de trabajo, Tormenta Negra se llama cuando el Estado se retira, Tormenta Negra se llama cuando los pibes no tienen posibilidades, eso es Tormenta Negra y hace rato, hace años, hace décadas que lo sufren nuestros barrios», afirmó.
Además, agregó que «por eso en esta misa volvemos a pedir que se dé un nuevo amanecer, que en la Tormenta Negra surja la luz de un pueblo solidario, comprometido, que tomando los ideales del padre Mujica se comprometa y siga creyendo que el mejor camino para salir adelante es el del encuentro, el de la fraternidad, el del compromiso, el de la solidaridad, el de sentirnos en definitiva como somos familia de Dios».
