
Los principales dirigentes del Frente de Sindicatos Unidos fueron a Tierra del Fuego a dar su apoyo a los trabajadores de Aires del Sur. Hoy en la ciudad de Río Grande hay paro de metalúrgicos y se va a realizar una movilización y acto en la puerta de la fábrica de aires acondicionados en apoyo a sus 140 obreros que fueron despedidos por la empresa.
Allí el dirigente nacional de los aceiteros Daniel Yofra, dijo: «Hay que resistir, no hay que bajar los brazos y no hay que desanimarse, que esa bronca que tenemos acumulada por la tristeza de haber votado nuevamente a un gobierno que no solamente nos decepcionó, aquellos que sabíamos lo que venía, no era una decepción sino que sabíamos que iba a ser esto, creo que hoy tenemos que salir a luchar igual, con el compromiso que tenemos de clase, con la solidaridad de clase que deberíamos tener todos los trabajadores y trabajadoras de este país, solidarizándonos con el resto de los compañeros que están atravesando crisis, así que muchas gracias por la bienvenida».
También estuvo presente el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar , quien aseguró que «vamos a incorporar en nuestra lucha que el salario es el primer objetivo, el primer punto de nuestra agenda, porque no se puede seguir naturalizando un salario de hambre, que la lucha de los jubilados va a ser la lucha del Frente de Sindicatos Unidos, que la lucha de la salud de Garrahan va a seguir siendo parte de la agenda del FSU, y así sucesivamente, que la lucha de las universidades también va a ser nuestra lucha, y cuanta lucha haya que dirimir y que confrontar, ahí vamos a estar nosotros, este es nuestro principal objetivo, hay que emprender y convencerse que el camino es la lucha, que el camino es la confrontación, que el camino es la rebeldía, que el camino es luchar por el bien de nuestros compañeros».
Por su parte, el referente de los metalúrgicos Abel Furlán, afirmó en el encuentro con trabajdores fueguinos: «No alcanza con defender el puesto de trabajo y el salario, tenemos que defender soberanía. La intervención de uno de los puertos más cercanos a la Antártida, el puerto estratégico de nuestro país, no es casual. Si a eso le sumamos el Fondo Monetario Internacional, ahora el Tesoro de los Estados Unidos y aviones del Departamento de Estado que empiezan a aterrizar en Tierra del Fuego, en Neuquén, en Río Negro, en muchas provincias patagónicas, sin que se enteren ni siquiera los gobernadores, es porque, sin lugar a dudas, nos quieren entregar».
