
Delcy Rodríguez juró por Hugo Chavez y Simón Bolivar. Además hizo énfasis en que buscará la «tranquilidad económica y social» del pueblo venezolano.
«Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos de Norteamérica, el presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, primera dama de este país, Cilia Flores», aseguró la flamante mandataria.
Y agregó: «Vengo con dolor, pero debo decir que vengo también con honor a jurar en nombre de todos los venezolanos y en nombre de todas las venezolanas, vengo a jurar por nuestro padre libertador Simón Bolívar, que es guía y faro histórico del porvenir de Venezuela, cuya sangre libertadora corre por las venas de los venezolanos y de las venezolanas».
Mientras tanto, el presidente Nicolás Maduro escuchó los cargos en su contra presentados por Estados Unidos y se declaró como prisionero de guerra. El y si esposa, se enfrentan a la posibilidad de quedar detenidos sin fianza mientras se desarrolla un juicio en el que lo acusan de participar a favor del crimen organizado. El juez los ha citado de nuevo para el 17 de marzo.
Por su parte, la ONU se reunió de urgencia por la intervención de EEUU en Venezuela. Se dio luego de que el secretario general del organismo advirtiera que la operación yankee podría sentar un “precedente peligroso” para el orden internacional.
El encuentro solicitado por Colombia y respaldado por China y Rusia, centró el debate en la posible violación de la Carta de las Naciones Unidas y el uso de la fuerza contra la integridad territorial de un Estado soberano.
Colombia intervino ante el Consejo de Seguridad de la ONU para referirse a la operación militar de Estados Unidos en Venezuela que terminó con la captura y traslado de Nicolás Maduro a Nueva York.
La embajadora de Colombia, Leonor Zalabata Torres, advirtió que este tipo de operaciones representan una amenaza para la paz regional e internacional: «No existe justificación alguna, en ninguna circunstancia, para el uso unilateral de la fuerza ni para cometer un acto de agresión. Dichas acciones constituyen una grave violación del derecho internacional y de la Carta de la ONU, incluida la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, el principio de respeto a la soberanía y autoridad plena de los Estados sobre su territorio, incluyendo sobre sus recursos naturales la integridad territorial y los principios de defensa colectiva, especialmente cuando ponen en riesgo directo a la población y a bienes de carácter civil».
