
Escuchá/Descargá el reporte de Karina Lombardi, Nexo, FM, Villa Allende.
La justicia federal de Córdoba informó que se encontraron restos en el predio donde funcionó el campo de concentración de La Perla entre 1976 y finales de 1978, el mayor centro de exterminio de la dictadura después de la Ex Esma.
El hallazgo se produjo en la primera semana de trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en la zona y generó grandes expectativas entre los familiares de los detenidos-desaparecidos que desde hacía tiempo impulsaban la búsqueda.
Según detalló la antropóloga Silvana Turner, el hallazgo fue posible gracias a la comparación de imágenes aéreas —entre ellas una de 1979— que permitieron detectar alteraciones en la morfología del suelo. De las 14.000 hectáreas que abarca La Perla, la búsqueda se concentró en un área de 10 hectáreas.
El juez federal Hugo Vaca Narvaja informó que se habían encontrado huesos, los cuales serán analizados por el EAAF para determinar si es posible extraer ADN y, de esa manera, establecer si pertenecen a víctimas del terrorismo de Estado. El proceso recién comienza y podría demorar meses: «Cuando uno encuentra restos y los identifica, esa persona deja de ser un desaparecido y pasa a ser un asesinado».
En el histórico libro Nunca Más se incluye el relato que hizo hace más de 40 años un jornalero cordobés, José Julián Solanille, que confirmó que en La Perla se realizaban fusilamientos y enterramientos. Según ese testimonio brindado ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) él y un compañero vieron desde un predio lindero uno de esos operativos nocturnos que era liderado por el represor varias veces condenado Luciano Benjamín Menéndez.

Según el relato, vieron al borde de una fosa a “un numeroso grupo de personas que parecían estar con las manos atadas a la espalda y los ojos vendados” y luego escucharon los disparos. Solanille contó que “al día siguiente retornó al lugar y observó que el pozo estaba tapado”. Ahora casi 50 años después se encontraron restos humanos en el lugar conocido como Loma del Torito, mencionado por el jornalero en su relato a la CONADEP.
