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Un año de acampe de los despedidos de la fábrica de baterías Fademi en Entre Ríos


Escuchá/Descargá el reporte de Stefanía de la Fuente desde la Radio Comunitaria Barriletes, Entre Ríos.

En Larroque, Entre Ríos, los trabajadores de FADEMI S.A. cumplen un año de acampe frente a la fábrica de baterías. El conflicto se inició en 2024, cuando los operarios denunciaron graves irregularidades de seguridad e higiene laboral al negarse a subir a una plataforma corroída que sostenía un tanque con 25.000 litros de ácido sulfúrico.

Lejos de atender el reclamo, la patronal respondió con descuentos, suspensiones y despidos masivos durante el ejercicio del derecho a huelga. En respuesta, los trabajadores organizaron un acampe que, el pasado 19 de septiembre, cumplió un año.

A comienzos de 2025, la justicia laboral falló a favor de los despedidos, reconociendo la ilegalidad de la decisión empresaria. Sin embargo, la reincorporación de los trabajadores aún no se concretó, y la planta sigue operando sin controles efectivos del gobierno provincial y municipal, según denuncian desde el sindicato.

Oscar Casco, secretario general del sindicato de personal químico y petroquímico, detalló la situación en Radio Comunitaria Barriletes: “A raíz de los despidos dentro de una medida de fuerza, de un reclamo que era legal, se hizo una presentación en el Tribunal de Trabajo de la Ciudad de Buenos Aires. El tribunal falló que la empresa debería reincorporar los 25 trabajadores despedidos por intervenir en esta huelga y, caso contrario, debía pagar una multa de un millón y medio de pesos por día corrido» y agregó: «Tenemos la resolución que se dictó en enero, se notificó la empresa en febrero y desde ese entonces hasta ahora está corriendo esa multa porque la empresa no acató la manda judicial.”

La falta de medidas de seguridad e higiene provocó graves problemas de salud entre los trabajadores: contaminación con plomo y ácido, trastornos neurológicos, caída de dientes, agotamiento físico y enfermedades psicológicas. Además, se reportaron afectaciones ambientales, incluso entre los animales de la zona.

Sobre esto, Casco advirtió: “El plomo es lo que más nos tiene preocupados, porque la planta en su momento se instaló en la periferia de la ciudad. Hoy la planta quedó dentro de la ciudad. El problema es que no tiene control de nadie y de nada, esto hace que ponga en riesgo no solo los trabajadores, sino a la ciudadanía de Larroque.

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