Viernes 10 de Noviembre del 2017 - Latinoamérica

Vecinos paraguayos no pueden ingresar al país por la nueva política antimigratoria

Una de estas medidas fue el DNU presidencial N°70, publicado en enero, endureció los controles migratorios y facilitó la expulsión de migrantes.

Escuchar/Descargar el reporte de Julio Moyano, desde Radio El Libertador

Casi un centenar de ciudadanos paraguayos, vecinos de la ciudad de Itapúa, han sido notificados por Migraciones de Argentina que no pueden ingresar al territorio argentino, en algunos casos por el término de 5 años, por haber violado la Ley Migratoria. En algunos casos fue por no haber registrado la entrada o salida al país, no haber presentado la documentación correspondiente, o declararse como turistas pero en realidad ir para trabajar, o por ingreso ilegal de mercaderías.

Al comienzo de esta semana, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay, comunicó que Cancillería se encuentra realizando las gestiones pertinentes para una solución duradera para el tránsito vecinal fronterizo, y en este caso en particular, coordinando una reunión con las autoridades migratorias de ambos países.

Desde la gobernación de Itapua, se comunicaron con el gobierno de Misiones pero esto es jurisdicción del gobierno nacional. El problema es consecuencia del Decreto de Necesidad y Urgencia N° 70, firmado por el presidente Mauricio Macri el 27 de enero del 2017, que endurece la Ley de Migraciones con el fin de acelerar los procesos de deportación de extranjeros que hayan cometido delitos.

En este caso, se trata de delitos menores, pero también pone al desnudo la visión centralista del gobierno. En cada Aduana de Argentina hay cuestiones muy particulares. Cada paso fronterizo es muy distinto a los demás. Posadas es el paso fronterizo de mayor actividad. El año pasado hubo un movimiento de 11 millones de personas.

Además, hay oficios fronterizos de vieja data como las “villenas”, mujeres de Villa Encarnación que cruzan la frontera para vender, verduras, frutas, porotos recorriendo casa por casa de los posadeños; o las paseras las que siempre pasaron mercaderías de un puerto al otro cuando no existía el puente que une a ambas ciudades.

Estela Arguello, es pasera y contó a Radio El Libertador que no puede cruzar la frontera: “yo no puedo ir más, me echaron, no me dejaron cruzar, tengo una hija y una nieta argentina y me prohíben ir.”

Los controles se pusieron rígidos en las dos últimas semanas, luego de que estallara un escándalo en la aduana posadeña a raíz de una investigación llevada a cabo por el juzgado federal de Posadas, que terminó con la detención de cuatro funcionarios de la Dirección General de Aduanas, afectados en su momento al control en el puente internacional San Roque González de Santa Cruz. A través de escuchas telefónicas se comprobó que esos funcionarios dejaban pasar vehículos con mercaderías procedentes de Paraguay mediante el cobro de coima.

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