Jueves 01 de Noviembre del 2018 - La Plata

Masiva marcha contra el Código de Convivencia que impulsa Cambiemos

Las organizaciones consideran que se trata de un "código represivo" que criminaliza la protesta, el trabajo sexual, la venta ambulante y la economía popular. Además exigen que el municipio realmente abra su discusión a la comunidad.

Organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, cooperativas, trabajadoras sexuales, organizaciones LGBT, colectivos migrantes, centros culturales, agrupaciones estudiantiles y partidos políticos se movilizaron a las puertas de la Municipalidad de La Plata en rechazo al Código de Convivencia impulsado por el intendente Julio Garro. Según denunciaron estas organizaciones, el proyecto del ejecutivo municipal tiene como objetivo reprimir la protesta social, así como también el trabajo ambulante, sexual y de la economía popular, y restringir el espacio público a negocios privados.

En el móvil de Radio Estación Sur, Leandro Amoretti, referente de Patria Grande, señaló: «El gobierno municipal, en un contexto de un discurso de mucho odio a nivel nacional, impulsa este código punitivista que quiere evitar cualquier protesta, movilización y expresión popular».

El dirigente local apuntó que «hay muchos movimientos sociales y organizaciones en la región que hacen un trabajo que el Estado no hace y es importante que no se las criminalice».

Yanina Grismau, militante de ATE y la CTA, consideró que el código es «punitivo, represivo y autoritario» y exigió a las autoridades locales que se convoque a las organizaciones para debatir la normativa. «Este código, si es que tiene que existir, sea con la participación de las organizaciones de la ciudad», señaló.

Las organizaciones además acusaron al municipio de un falso dialoguismo y que restringe a la comunidad los foros de participación vecinal para discutir el nuevo código de convivencia o directamente no los hace.

Valentina Pereyra, referente local de AMMAR, el sindicato de las trabajadoras sexuales, sostuvo que el codigo criminaliza a las y los que menos tienen: «Las que más perjudicadas van a salir son las que ejercen el trabajo sexual en la vía pública al igual que los trabajadores de la economía popular».

«El código de convivencia afecta a la venta ambulante, porque sube las multas y aumenta los controles en la calle» manifestó Cheikh Gueye, trabjador migrante senegalés.

Arabia García, de Otrans Argentina, manifestó el repudio al código contravencional: «Nos retrae a la década del 70 y principios de los 80, porque se nos persigue a las mujeres trans y la disidencia por el simple hecho de expresar nuestro género».

Particularmente, expresó su preocupación por los artículos 202 y 207 que criminaliza la prostitución. «Por el simple hecho de estar paradas en una esquina puede ser detenidas, y es sumamente vejatorio». A su vez, reclamó al municipio la implementación del cupo laboral trans.

Alberto Ramírez, referente del Frente Político y Social Carlos Cajade, resaltó: «defender los espacios públicos y democráticos y la posibilidad de poder estar en la calle defendiendo nuestros derechos es algo que estamos hablando con todos los vecinos y se ve como una necesidad concreta, masiva y contundente, y no de un grupo político, de dar una respuesta y decir no a este código de convivencia que cercena los derechos de la mayoría».

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