Lunes 09 de Abril del 2018 - Brasil

Lula cumple su segundo día preso y siguen las manifestaciones para exigir su liberación

Luego de que el ex presidente quedara detenido el sábado por la noche, hubo represión en San Pablo contra los manifestantes que pedían por su libertad. Desde ayer se realiza una vigilia en Curitiba, cerca de la prisión.

Escuchar/Descargar el informe de Agencia Brasil de Fato, desde San Pablo

Horas después de que el pedido de habeas corpus del ex presidente brasileño Luis Inazio Lula Da Silva fuera negado por el Supremo Tribunal Federal, el último miércoles el juez Sergio Moro dio un plazo inicial hasta las 17 horas de la tarde del pasado viernes 6 de abril para que Lula se presentara en la Policía Federal en la ciudad de Curitiba.

Lula se reunió con representantes de su partido (PT) en el sindicato de Metalúrgicos en la ciudad de Sao Bernardo do Campo, donde el ex mandatario comenzó su trayectoria política. Los movimientos populares del país, que organizaron protestas contra la prisión de Lula, convocaron inmediatamente a un acto público en el sindicato donde estaba Lula para expresar su solidaridad al ex mandatario y defender su libertad.

En la mañana del viernes siguiente, cerca de 7 mil personas estaban presentes frente a la sede del sindicato y defendían que Lula no se entregara a la policía. Al final de la tarde, la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, afirmó que después de una reunión con sus abogados, Lula decidió no presentarse a la policía y explicó que el presidente no era considerado prófugo de la justicia, que no estaba incumpliendo la sentencia.

Lula participó el último sábado por la mañana de una misa en homenaje a Marisa Leticia, su fallecida esposa que cumpliría 68 años en esa fecha. Al final de la misa, Lula dio un discurso, de cerca de 55 minutos en el que anunció que se presentaría ante la Policía Federal.

Cometí ese crimen que ellos no quieren que cometa más. Debido a ese crimen ya tienen unos diez procesos contra mí. Y si fuera por esos crímenes, colocar pobres en la universidad, negros en la universidad, que los pobres coman carne, compren autos, viajen en avión, que los pobres hagan su pequeña agricultura, sean micro emprendedores, tengan su casa propia. Si ese es el crimen que cometí, quiero decir que voy a continuar siendo criminal en este país porque voy a hacer mucho más”, expresó Lula.

Simultáneamente, sus seguidores empezaron a organizar una vigilia en la ciudad de Curitiba para recibir a Lula. Sin embargo, el líder político dejó el sindicato de metalúrgicos cerca de las 19 horas, ya que miles de personas se concentraron alrededor del edificio para impedir la salida de los autos que llevarían a Lula al Aeropuerto de Congonhas. Finalmente, Lula decidió dejar el edificio a pie y caminar a través de la multitud.

Cuando el ex presidente llegaba a la superintendencia de la Policía Federal en la ciudad de Curitiba, cerca de las 10 de la noche, la policía militar inició una represión violenta contra la vigilia pacifica organizada por seguidores de Lula en el local. El comandante del batallón de la policía de Paraná confirmó que los primeros disparos contra los manifestantes partieron de agentes de la Policía Federal. Tras el primer ataque por parte de la Policía Federal fueron lanzadas bombas lacrimógenas contra el acto público y ocho personas resultaron heridas, entre ellas cuatro niños. La ofensiva de los policías solo disminuyó después de que se formó una hilera de mujeres para impedir que siguieran avanzando contra los manifestantes.

Mientras los seguidores de Lula eran atacados por la fuerzas de seguridad, un acto contra Lula, convocado por organizaciones de derecha ocurría a poco metros de distancia, sin ningún tipo de interferencia.

Este domingo, los movimientos populares de Brasil organizados en el Frente Brasil Popular, en el Frente Pueblo Sin Miedo y demás seguidores de Lula siguen en vigilia enfrente a la sede de la Policía Federal en Curitiba y organizan actos en defensa de la libertad del ex presidente en diversas ciudades del país. Cerca de 30 autobuses con militantes de todo el país se dirigen a la ciudad de Curitiba para sumarse a las manifestaciones en apoyo a Lula.

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