Lunes 17 de Junio del 2019 - Nacionales

Feminismo musical: por una ley de cupo en los escenarios

El proyecto por cupo femenino fija un mínimo del 30 por ciento para las mujeres en los recitales, cuenta con media sanción del Senado, y podría ser aprobado en Diputados, luego de su tratamiento en el mes de julio.

Escuchar/descargar el informe de Radio Ahijuna para el Expreso FARCO.

En Argentina, son épocas de mareas verdes, de pañuelos y marchas, de debates por el aborto legal, de voces que se hacen gritos. Ese mismo grito de las mujeres se siente fuerte también en la música, espacio donde también se hace notable la desigualdad de género y el machismo cultural dominante.

En nuestro país los 46 principales festivales nacionales de música, presentan más de 1600 agrupaciones de músicos y solo el 10% tiene al menos una mujer en su agrupación. Este es tan solo uno de los datos por los que se evidencia la necesidad de combatir esa desigualdad y una vez más son las propias mujeres las iniciadoras del cambio. Así, el movimiento de músicas puso en marcha un proyecto de Ley de Cupo que busca al menos triplicar la participación de mujeres en la escena musical.

Dentro del colectivo de Músicas Unidas, se destaca la cantante de rock & pop, Celsa Mel Gowland, ícono de bandas de los ‘80 en nuestro Rock Nacional, solista y ex vicepresidenta del INAMU (Instituto Nacional de la Música)Mel Gowland fue una de las principales impulsoras del proyecto que en el mes de mayo recibió media sanción del Congreso y con alto nivel de adhesión.

Con el apoyo de las mujeres de todos los bloques, el proyecto que fija un cupo femenino mínimo del 30% para las mujeres en los recitales, recibió media sanción del Senado, con 50 votos a favor y sólo uno en contra, el salteño Juan Carlos Romero fue el único que se opuso.

Pero esta lucha de las músicas no viene de un contexto aislado del movimiento feminista argentino. Durante 2018, desde el INAMUCelsa Mel Gowland, convocaba a debates para conversar sobre la histórica desigualdad y discriminación que sufrían las mujeres en los escenarios de festivales. Desde esos primeros intercambios, surgió la idea de hacer una ley de cupo.

“Lo que impulsamos desde un primer momento, con ánimo de no señalar con el dedo, ni con nombre y apellido quiénes eran los productores o municipios que no programaban en sus fiestas nacionales y provinciales. La propuesta nuestra fue: ‘señores, abran la cabeza’”,  explicó Celsa.

Se trata de música e igualdad de géneros, de derechos y reivindicaciones pendientes que deben ser consideradas en todos los circuitos culturales de la sociedad. Así lo marcó Celsa Mel Gowland, sobre la necesidad de la paridad: “Una ley de Jurados. Toda vez que se determina un subsidio, una beca, una programación, un fomento, un 50% de esos decisorios sean mujeres. Acá hay propuestas musicales demoledoras y que ni si quiera las conocen”.

Mejorar la presencia en los escenarios, permite también avanzar contra la violencia de género. “Cada día que pasa sin una ley de cupo es una posibilidad laboral menos y expresiva para una mujer música. Siempre es importante destacar que esto no es una pelea entre músicos y músicas, tenemos derecho a estar en los festivales y en los espacios para compartir porque de ese compartir, de esa convivencia en esos escenarios que es donde se construyen sentidos, donde se construye identidad, en diálogo con nuestros colegas músicos, cosas que mejoren las violencias, los malos tratos, los abusos”, explicó Celsa Mel Gowland.

En el mismo sentido, hay coincidencias entre artistas al considerar que el debate por una ley de cupo en los escenarios no es sólo una ley, sino que es otra muestra del feminismo como motor organizador.

Sole Jordan, artista de Berazategui (Buenos Aires),manifestó que “lo que nos está facilitando el feminismos es organizarnos desde nuestros lugares de identidad que tienen que ver con nuestras profesiones, con nuestros trabajos, y en ese sentido las músicas nos estamos organizando en asambleas, nos estamos visibilizando entre nosotras y este es un caso hermoso que se viene dando hace un par de años y que por suerte lo logramos concretar en un discurso social que empieza a escucharse y en ese sentido el escenario musical es muy importante”.

Por último, Liliana Herrero, otra referente de la música nacional que acompaña este proyecto de ley por cupo femenino en los festivales, hizo hincapié en el sentido simbólico de cantar, de expresarse a través de la canción y la música: “Es encontrarse con una memoria, una memoria musical y una memoria poética que tiene este país, y no sólo este país, sino la patria grande, la Latinoamérica. Yo la paso bien cantando y la música me hace bien, me tranquiliza y me hace feliz, digamos, y también a los que escuchan; pero siempre sosteniendo una memoria, sino parece que cantáramos en cualquier lugar o cualquier música, por eso se llama territorio y tiempo”.

 

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